La Filodendro Micans es una joya para los amantes de las plantas trepadoras: sus hojas en forma de corazón tienen una textura aterciopelada irresistible y un color que pasa del cobrizo nuevo al verde profundo maduro, creando un efecto visual que cambia con la luz. Es perfecta para macetas colgantes, tutores o estanterías donde pueda derramarse con gracia, aportando movimiento y calidez a salas, dormitorios o estudios con un toque bohemio natural.
Le encanta la luz brillante indirecta – cerca de una ventana luminosa pero sin sol directo que queme sus hojas delicadas – y en Bogotá se adapta genial a nuestra luz difusa. Riega cuando la tierra superior esté seca al tacto (cada 7-10 días), manteniendo humedad constante pero sin encharcar, y un vaporizador ocasional simula su origen selvático para evitar puntas secas. Tolera bien temperaturas de 18-25°C y agradece un abono líquido suave cada 3 semanas en primavera-verano.
Es súper fácil de propagar con esquejes en agua, donde ves raíces crecer en semanas, y responde con nuevos brotes a podas ligeras que la mantienen densa. Una planta generosa que purifica el aire y crece rápido si le das un tutor, convirtiéndose en la protagonista escaladora de tu rincón verde favorito.

