La eugenia es un arbusto perenne muy usado para setos y pantallas verdes porque forma un follaje denso, brillante y siempre verde, con brotes nuevos que suelen tomar tonos rojizos muy decorativos. Funciona muy bien en jardines, antejardines o macetas grandes en terrazas, donde aporta estructura, privacidad y un aspecto ordenado con relativamente poco mantenimiento.
Prefiere pleno sol o semisombra luminosa; cuanto más sol reciba (acostumbrándola poco a poco), más compacta y colorida se mantiene la copa. El riego debe ser moderado: en maceta conviene regar cuando el sustrato se ha secado casi por completo en superficie, evitando encharcamientos que provocan hongos y caída de hojas, mientras que en suelo suele bastar con riegos espaciados pero profundos, ajustados a la estación.
Agradece suelos fértiles y bien drenados enriquecidos con materia orgánica, más un abonado regular en primavera y verano (cada 2–3 semanas o con fertilizante de liberación lenta) para favorecer crecimiento y brotación nueva. Tolera muy bien la poda, lo que permite darle forma de seto compacto, bola o topiario creativo; de hecho, cuanto más se poda en el momento adecuado (final de invierno o comienzos de primavera), más frondoso se vuelve el follaje.

