La Calathea Rufibarba es una planta realmente especial por su textura aterciopelada en las hojas largas y onduladas, que combinan un verde oscuro con sutiles tonos más claros en las venas, como si fueran de terciopelo suave al tacto. Su forma arquiforme la hace perfecta para crear un efecto colgante natural o como planta de piso que llena visualmente sin ocupar mucho espacio horizontal. Es ideal para interiores con estilo moderno o boho, donde aporta un toque tropical refinado que parece arte natural.
Le gusta la luz indirecta brillante, como en zonas luminosas pero sin sol directo que pueda dañar su delicada textura – piensa en una repisa cerca de una ventana con cortina ligera. El riego mantiene el sustrato ligeramente húmedo, regando cuando la capa superior se sienta seca al tacto, pero siempre con buen drenaje para evitar pudrición. En Bogotá, nuestra humedad ambiental la favorece mucho, aunque un vaporizador ocasional (sin mojar demasiado las hojas) y temperaturas entre 18-24°C la mantienen impecable.
Es una de las calatheas más resistentes y agradecidas: responde con nuevos brotes a un abono líquido equilibrado cada 3-4 semanas en temporada de crecimiento, y sus hojas "bailan" abriéndose y cerrándose con el ciclo día-noche. Perfecta para aprender a cuidar plantas tropicales sin frustraciones, ya que perdona pequeños errores si le das constancia. Si quieres una planta que combine belleza táctil con bajo mantenimiento, la Rufibarba transformará tus rincones favoritos.

