La araucaria (pino de Norfolk) es un arbolito elegante de ramas simétricas que parece un mini pino de Navidad todo el año, ideal para dar estructura y altura a interiores amplios o terrazas resguardadas. Su porte vertical y su follaje suave en verde intenso la convierten en una pieza protagonista, perfecta para entradas, salas o estudios donde quieras un toque boscoso sin perder luminosidad.
Prefiere luz muy abundante, brillante e indirecta; puede tolerar algo de sol suave, pero no horas de sol fuerte pegándole a las agujas. El riego debe ser regular pero moderado: deja secar los primeros centímetros de sustrato entre riegos y asegúrate de que la maceta drene bien para evitar encharcamientos que provoquen caída de agujas.
Agradece ambientes templados, entre 18 y 24 °C, y buena humedad ambiental; el aire muy seco (calefacción, corrientes calientes) suele volver marrones las puntas. Pulverizar suavemente el follaje o usar una bandeja con guijarros húmedos ayuda a mantenerla cómoda, y un abono líquido equilibrado cada 4–6 semanas en primavera-verano mantiene su crecimiento lento pero constante.

